Queridos asociados de ANSEMAT
Otro año más nos hemos reunido para analizar lo vivido dentro y fuera de nuestra asociación, y demostrar que cada vez hay más colaboración entre todas las empresas con el objetivo de ayudar en el desarrollo del sector como pilar básico para la mejora de la rentabilidad de las explotaciones agropecuarias, y de las actividades de silvicultura y jardinería.
Hoy resumimos brevemente todo el trabajo realizado por vosotros y los profesionales que trabajan en vuestras empresas para el bien común del sector.
Entramos en la recta final del plan estratégico que elaboramos después de la pandemia, y aún quedan cosas por hacer. La verdad es que en ese momento era difícil prever todos los acontecimientos que han afectado al sector, pero gracias a vuestro esfuerzo continuo seguimos aquí trabajando con ilusión. Sois vosotros los que contagiáis entusiasmo y pasión por el sector.
Las movilizaciones que se están produciendo este año son un ejemplo del cambio de rumbo que deberíamos tomar. ¿Por qué todo el trabajo se dedica a adaptar los cambios legislativos y no a frenarlos o eliminarlos de inmediato? Y creo que la respuesta es sencilla: porque ese cambio requiere trabajar proactivamente.
Hemos lanzado la encuesta sobre la estrategia de la formación profesional, y entre las preguntas incluíamos una que pide explícitamente la colaboración de las empresas para trabajar proactivamente con el sector público, y hasta el momento es la que mayor número de respuestas negativas recoge.
Por un lado, alegra que depositéis vuestra confianza en la asociación para que os represente ante el sector público, pero si no dais vuestra opinión; si no entendéis el alcance de los cambios legislativos y los analizáis en conjunto, el éxito de las negociaciones queda comprometido.
Es nuestra responsabilidad en ANSEMAT trabajar para facilitaros el trabajo de adaptación a los nuevos requisitos legislativos, pero si lo queremos es frenarlos y no cambiarlos, es necesaria vuestra participación.
Nuestro plan estratégico tiene 3 pilares básicos:
- Impulsar la modernización del sector agrario, forestal y de espacios verdes mediante el uso de nuevas máquinas y tecnologías para la mejora de la rentabilidad y sostenibilidad de los sectores económicos esenciales de manera integral
- Promocionar la imagen de la mecanización asociada a la agricultura española, y la reindustrialización y recuperación del sector.
- Liderar la transformación digital del sector agrario, forestal y de espacios verdes.
Es momento de plantearse si es necesario actualizar esa visión para incluir otra estrategia orientada a la eliminación de obstáculos en el camino; porque está claro que para poder lograr el resto de los objetivos es necesario cambiar la forma de trabajo en la asociación.
Tenemos que analizar porqué hemos llegado a la situación de mercado actual. Hay diferencias insalvables con otros mercados dentro de la UE, pero ciertos aspectos puede que tengan solución. Por eso hemos venido a Murcia, por eso queremos intercambiar retos y oportunidades con otras empresas proveedoras de tecnología que han ayudado en el desarrollo del sector incrementando las exportaciones de productos de calidad.
Por eso debemos acercarnos a otras asociaciones y entidades de otras regiones para impulsar las actividades de las empresas de silvicultura y jardinería.
Debemos concienciarnos de que hay variables que se escapan a nuestro control y no podemos modificarlas, y que hay otras que si pueden cambiar; pero es esencial que entre todos sepamos distinguirlas.
De hecho, ya hemos empezado a identificar las estrategias de cambio, una afecta a la profesionalización del sector, tanto en la oferta como en la demanda de tecnologías; y otra es el efecto de las subvenciones directas a la inversión.
Las subvenciones no dirigidas alteran el mercado, ya sea retrasándolo como ocurre en España con el Plan Renove o el PRTR, o adelantándolo, como puede estar ocurriendo en Italia con las ayudas a la digitalización. Pero en ninguno de los dos casos incentivan la inversión.
Los resultados del censo agrario en España muestran como la dimensión de las explotaciones se está polarizando, hacia explotaciones minúsculas gestionadas por profesionales en edad de jubilación, y hacia explotaciones por encima de las 100 has. en las que predominan jefes de explotación más jóvenes.
Este cambio facilita la compresión de quienes son los actores en el mercado de maquinaria nueva; donde se debe poner el objetivo de desarrollo, y quienes tienen capacidad de crecimiento y necesitan un último impulso para invertir en nuevas tecnologías. Puede que parezca discriminatorio, pero los fondos públicos deberían orientarse al desarrollo de una actividad de bien común; y en este sentido, estudiar si las ayudas deberían orientarse hacia un tipo concreto de explotaciones no sería una idea descabellada. Como tampoco lo sería pensar en el uso compartido de equipos en explotaciones que aún pueden subsistir.
Las nuevas generaciones llegan con fuerza a nuestras empresas y debemos cederles el testigo para trabajar a largo plazo.
Hay muchas ideas que ya están compartiendo con ANSEMAT y que deben ser la base del cambio que os propongo.
Confiad en ANSEMAT en este cambio de rumbo. No os defraudaremos.